Hola amiguitos! No he escrito nada en todo el verano, pero ya estoy otra vez por aquí contándoos mis aventuras. Pues resulta, que ayer, fue el día de Todos los Santos. Yo estuve solito en casa este fin de semana, pues mi dueña se había ido de puente y claro, para un par de días, pues no podía ir; y casi que mejor, pues aunque me guste viajar como ya sabéis, también me cansa mucho.
Este año, igual que el anterior, también celebré Halloween, pero como estoy solito, tampoco es que pueda hacer gran cosa... Lo bueno fue ayer cuando vino mi ama, pues me traía una sopresa que no podía yo ni imaginar. Harta ella de que le pidiera "huesitos de santo" y buñuelos, dulces típicos de este día, cuando vino de León, me trajo una bandejota enorme sólo para mí (aunque como buen conejo, educado y amable ofrecí estos pequeños manjares tanto a ella como al resto de mis amiguitos). Aquí me podéis ver con mi deliciosa merienda:
Estaban todos muy ricos, y duraron minutos. Los había de toda clase: De chocolate, de huevo, de trufa, de fresa, de naranja... Muchas cosas ricas! De todas formas, me dijo mi dueña, que ella me los había traído de estos sabores porque sabía que (a un conejote tan golosón como yo) le iban a gustar más, pero que en realidad, lo típico en este día es que los "huesos de santo" sean sólo de yema de huevo y de cabello de ángel (que al parecer es la pulpa de la calabaza), y que el resto de sabores se han hecho con posterioridad.
Los buñuelos también eran de múltiples sabores, de nata, de cabello de ángel, de chocolate, de fresa, de trufa, de café... E igual que como con los "huesos de santo", mi dueña me comentó que en un principio, eran sólo o de nata o de cabello de ángel, que lo de tantos sabores era un invento moderno (pero igualmente delicioso).
Bueno, ya véis cómo me he puesto de dulces estos días. Ahora toca el tiempo de castañas asadas, muy ricas también, y muy buenas para la salud. Vosotros cómo habéis pasado estos días? Espero que os hayáis puesto de dulces igual que yo. Muchos mawiiiiiis para todos!!
